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Diagnostico en huellas digitales
May 20th, 2008 , by LolaLas huellas digitales no solo sirven como identificación personal; estudios actuales determinan que los patrones en huellas digitales son sinónimo de diagnostico, revelan amenazas potenciales en cuanto a salud, como enfermedad de Alzheimer, artritis reumatoide, enfermedad cardíaca, diabetes y cáncer.
Huellas digitales, o bien historia en la punta de sus dedos:
El feto no tiene huellas digitales formadas sino que ‘cojines volar’, que continúan desarrollándose hasta finales del primer trimestre, cuando comienzan a contraerse, y los huesos que forman los dedos cubiertos de tejido marcado por áreas únicas elevadas que se desarrollan en huellas digitales perfectamente formadas, transcurrida la vigésima primer semana. Por consiguiente, cada acontecimiento importante entre la sexta y la vigésima primer semana de su vida fetal va dejando su marca formando un patrón único de lazos, torbellinos y arcos. Estos tres diseños básicos de las huellas digitales se forman en correlación a la cantidad de hormonas, factores ambientales y alimento a los que fueron expuestos dentro del útero y a las decisiones tomadas por los genes durante el desarrollo. Con observar las huellas digitales, se puede deducir el tipo de dieta, factores ambientales que entraron en juego y las decisiones epigenéticas que fueron tomadas, las cuales llegaron a formar el genotipo correspondiente a cada quien.
Lazos, torbellinos, y arcos.
Existen tres clasificaciones básicas de huellas digitales, arcos, lazos y torbellinos. Tenemos generalmente una mezcla de los tres tipos en las yemas de los dedos, con una cierta simetría entre la mano izquierda y la mano derecha. Los lazos representan un 60-70%, los torbellinos un 25-35% y los arcos son los más inusuales encontrados en un 5-7% de la población. Son testimonio fehaciente de la vida prenatal y pista importante tanto del propio genotipo como de las enfermedades relacionadas con el. De hecho, hay un sinnúmero de estudios que correlacionan dichos patrones con riesgos potenciales en la salud.
Lazos y enfermedad de Alzheimer.
Existen estudios acerca del número de lazos y su relación a enfermedad de Alzheimer. Los pacientes con SDAT (demencia senil tipo Alzheimer) mostraron una frecuencia creciente de lazos cubitales en sus yemas aunado a una disminución de torbellinos y de arcos. De hecho, en el estudio, un patrón de ocho lazos cubitales o más fueron encontrados en el 72% de los pacientes; comparado con el 26% en el grupo de control. Un número significativo de lazos es característico del genotipo del nómada
Torbellinos y cáncer de pecho.
La revista: The American Journal of Medical Genetics en un estudio divulgo 'el valor profético positivo de 6 o más torbellinos en huellas digitales era comparable al de una mamografía o biopsia de pecho.' A mayor edad había un incremento en el valor profético positivo asociado a 6 o más torbellinos digitales. Los científicos que estudian la conexión de los patrones de huella tipo torbellino sugieren que pueden potencialmente ser utilizados para la investigación o fomentar la investigación, particularmente en países en vías de desarrollo donde la mamografía no es tan accesible.
Torbellinos y enfermedad celiaca.
Médicos del servicio pediátrico del Instituto de gastroenterología y nutrición en Israel estudiaron la correlación entre los patrones de la huella digital y la enfermedad celiaca. Las huellas digitales fueron obtenidas a partir de 46 pacientes con enfermedad celiaca y comparadas con las de 46 del grupo de control, emparejados por sexo y origen étnico. Torbellinos eran más frecuentes a diferencia de lazos cubitales en pacientes celiacos que en aquellos del grupo de control. Un patrón digital de cuatro o más torbellinos estaba presente en el 69% de pacientes celiacos, pero solamente en 28% del grupo de control. Concluyeron que los patrones dermatoglyficos particulares eran considerablemente más comunes en pacientes con enfermedad celiaca que en los del grupo de control. El estudio concluyó que este marcador debe ser utilizado como clave de diagnóstico, indicando la necesidad de más investigación al respecto.
Arcos y enfermedad del CIP.
Las huellas digitales pueden ayudar a detectar una enfermedad difícil-de-diagnosticar y peligrosa a la vez llamada la 'Pseudo obstrucción intestinal crónica' (CIP). Un 54% de pacientes con CIP tienen un patrón digital inusual llamado arco. Los arcos aparecen en 5-7% de la población en general. Se necesita una herramienta de diagnóstico nueva para detectar el CIP, enfermedad que aflige a 50.000 americanos, y se le confunde en ocasiones con obstrucción intestinal (por ello “pseudo”). Los pacientes experimentan dolor, vomito, náusea, y diarrea alternada con estreñimiento. Pero cuando los cirujanos van tras una obstrucción, no la encuentran, porque el CIP determina la degeneración de nervios y músculos que controlan el sistema gastrointestinal, y en algunos casos es por causa desconocida. ¿Por qué se debe asociar un patrón inusual de huella digital a una enfermedad gastrointestinal? Al parecer existe un acoplamiento congénito; significa que las condiciones están presentes al nacer. La constelación de síntomas puede ser ligada genéticamente, o proviene de factores ambientales ocurridos dentro del útero. Las huellas digitales primitivas aparecen durante la sexta o séptima semana de gestión y terminan por la semana 24, presentándose de un tejido fino similar al de la válvula mitral y el estomago.
Pequeñas líneas blancas.
Si hay desgaste de los cantos en la huella digital, se alcanza a ver un patrón de líneas blancas entre los pliegues de las huellas-secundarias que llegan a ser visibles cuando los cantos son bajos. Investigación que data de principios de los años 70 demuestra una correlación entre el aspecto de las líneas blancas y la incidencia de enfermedad celiaca. Típicamente, el número de las líneas blancas aumenta con la edad a medida que la integridad gástrica continúa deteriorándose. En muchos casos, las líneas blancas comienzan a desaparecer al adoptar una dieta libre de gluten. Algunos investigadores incluso creen que las líneas blancas son un indicador útil en la respuesta a la terapia de dicha dieta, aunque la mejora completa puede durar arriba de dos años. El seguimiento tanto de los lineamientos de GTD, puede hacer un mundo de diferencia y lograr corregir tanto problemas digestivos, como la restauración de la integridad gástrica, tanto de estómago como de bacterias intestinales.
Siendo un veraz expediente sobre su vida prenatal; las huellas digitales sirven de pista importante no solo para determinar su genotipo sino también para detectar patología relacionada a ellas. El seguimiento tanto de los lineamientos como de la dieta aunada al ejercicio son la mejor prevención de patología epigenética, asegurando longevidad y salud.
Significado de ABO en la salud
May 3rd, 2008 , by LolaCuando un joven químico Vienés en 1901 descubre la clasificacion de la sangre en cuatro grupos, A, B, AB, 0 surge constantemente la pregunta del porque de estas diferencias, en cuanto a su desarrollo y su significado en la actualidad.
Obviamente, los grupos sanguíneos, clasificados para marcar las células rojas, no se desarrollaron con el propósito de diferenciar entre donantes y receptores, aunque éste sea su principal función hoy en día.(Si un B donara a un O, por ejemplo, los anticuerpos del receptor atacarían las células causando falla renal o la muerte en 10 a 20 % de los casos).
No obstante, D'Adamo tiene toda la razón en decir que existe un fenómeno fascinante en proceso de desarrollo que va mas allá de transfusiones sanguíneas, sugiere dichos marcadores tienen mayor significado médico del que se pensaba. Representan sin duda mecanismos de protección contra
enfermedades específicas a través de la historia de la humanidad.
Tomemos como ejemplo al supuesto grupo de antígenos ‘Duffy’. Casi todos los caucásicos tienen las proteínas ‘Duffy’ en la superficie de sus células rojas. Pero los africanos y la mayoría de los Afro-Americanos la carecen. Se sabe que la proteína ‘Duffy’ actúa como receptor de un parásito mortal, ‘vivax del plasmodium’, causante de malaria, le ayuda a penetrar dentro la célula. Con el tiempo, en África, donde ya es endémica la malaria, la gente con proteína ‘Duffy’ hubiese muerto de malaria, a diferencia de quien no la tuviera, dada la ventaja
de supervivencia.
Existe otro sistema de marcación celular llamado antígeno de Lewis. Aquellos con cierto antígeno de Lewis son más propensos a la bacteria H. pylori, que causa úlceras de estómago. Como con el marcador de Duffy, este antígeno de Lewis actúa como receptor para la bacteria. Eso significa que quienes no lo tienen se protegen contra úlceras, mientras quienes si lo tienen están en mayor riesgo. Los de sangre tipo O tienen más de este antígeno de Lewis y tiene mayor probabilidad de contraer ulceras que aquellos de otros grupos, dada una asociación estadística que data desde mediados de los años cincuenta.
Se han ligado otras enfermedades infecciosas a marcadores específicos. El antígeno P, por ejemplo, actúa como receptor del parvo virus, que causa infección y anemia severa. Los tipo O corren con mayor riesgo, y mayor probabilidad de contraer el cólera.
Sin duda lo más intrigante de todo fue cuando investigadores en Inglaterra excavaron los restos de aquellos que murieron antes y después de la plaga del siglo XVII. La distribución de sangre en los restos encontrados mostro que el tipo B tenia baja
representatividad, probablemente fueron más susceptibles a la plaga que los demás, ya que la bacteria (Pestis de Yersinia) esta cubierta por moléculas de azúcar que semejan al marcador del
tipo B sobre las células rojas. Por ello la gente tipo B no hace anticuerpos a este antígeno, no tendrían los anticuerpos necesarios para protegerlos contra la plaga, por lo tanto los de sangre tipo B murieron en mayor número ya que no pudieron hacer los anticuerpos necesarios contra su propio antígeno de B, de haberlo hecho atacarían a sus propias células rojas, causándoles anemia severa.
Pero el significado cada vez mayor de marcadores de grupo sanguíneo va más allá de susceptibilidad a las enfermedades infecciosas:
El tipo B hace anticuerpos contra el tipo A, por ello no deben recibir sangre tipo A. Al nacer carecemos de anticuerpos. Tomemos un B como ejemplo, que no tiene anticuerpos hacia el A en su sangre. Al poco tiempo sin embargo conforme se va encontrando con gérmenes en el ambiente, comienza a formar anticuerpos a una variedad amplia de sustancias ajenas, incluyendo las bacterias cuyas capas de azúcar se asemejan a las del marcador de la sangre tipo A. De allí en adelante estos anticuerpos pueden atacar sustancias semejantes al tipo A, tanto en forma de transfusiones de tipo A como gérmenes con capas semejantes al tipo A.
Las personas de sangre tipo A, son susceptibles a coágulos sanguíneos y ataques cardíacos. Probablemente sea que están genéticamente predispuestos a tener niveles más altos del
factor VIII, que ayuda a la formación del coágulo sanguíneo. En la antigüedad era más común morir por ataques de depredadores que de enfermedad cardíaca. Esta capacidad de coagulación les habrá sido de gran ventaja en aquel entonces.
También es sabido por ya mas de 50 años que los de sangre tipo A son mas vulnerables a cáncer de estómago que los de tipo O, son ya más de 100 estudios a nivel mundial que lo vienen demostrado. Debido a que algunas células cancerígenas poseen marcadores en la superficie que “se asemejan” al antígeno del grupo A. Por lo tanto, los de grupo A (quiénes no hacen los anticuerpos al antígeno de A), están desprotegidos a diferencia de los otros contra aquellos cánceres que llevan el marcador del grupo A. (Curiosamente, los científicos también han encontrado que algunas células cancerígenas pierden sus marcadores ABO conforme va progresando el cáncer; de hecho, la pérdida de dichos marcadores ayuda en un momento dado a rastrear la extensión del cáncer.)
Alrededor del mundo, diversas poblaciones tienen diversos tipos de sangre predominantes. En los Estados Unidos, la sangre tipo A, es la más común, seguido por el tipo O. En Asia, el tipo B es
el más común.
Los tipo A pueden donar a los A y AB, pero no a los O o B. El tipo B puede donar a otros B y AB, pero no al tipo O o al tipo A. El AB puede donar exclusivamente a otro AB, pero puede sin embargo recibir de todos, por ello se le denomina ‘receptor universal’. Los tipo O a cambio pueden donar a todos, por ello se le denomina ‘universal’.
